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Cómo reconocer una conducta asertiva, agresiva o sumisa

Aprende a distinguir los comportamientos más habituales

La conducta asertiva se puede aprender y entrenar. VIDEO: Practicopedia

19/03/2013 por: Mónica Manrique

Tu manera de actuar está muy influenciada por el contexto y por las personas con las que interactúas.

  1. 1 Estilo sumiso.

    Una persona con un estilo inhibido o sumiso, por miedo a ofender, enfadar, molestar, hacer el ridículo o generar conflicto, no se atreve a defender sus objetivos o necesidades. No da su opinión ni expresa sus emociones. No es capaz de pedir ayuda.

    Respeta a los demás, pero no se respeta a sí mismo. A corto plazo consigue no generar conflictos, pero a largo plazo su autoestima se ve dañada y resulta poco atractivo a los demás. Hace sentir a los otros culpables o superiores.

    Es muy común alternar este estilo con explosiones de ira descontrolada.

  2. 2 Estilo agresivo.

    Son personas que defienden en exceso sus derechos e intereses, sin tener en cuenta los de los demás. Piensan que si no se comportan de manera agresiva, serán excesivamente vulnerables. Sitúan todo en términos de ganar-perder y se rigen por la ley de dominio-sumisión.

    A corto plazo consiguen lo que quieren de los demás, se sienten poderosos y fuertes. Nadie se atreve a criticarles de forma directa por miedo. Pero a largo plazo los demás se alejan o siguen a su lado sólo por miedo, su autoestima baja aún más y sienten ansiedad y culpabilidad.

  3. 3 Estilo asertivo.

    Este estilo se caracteriza por buscar la forma de conseguir sus objetivos, sin dejarse llevar por las emociones del momento. Expresa de forma clara y concreta sus deseos y necesidades, siendo respetuoso con los demás. Sabe hacer críticas sin ofender y también recibirlas, decir no, afrontar la hostilidad del otro sin entrar al trapo, y también es capaz de identificar sus emociones y expresarlas.

    Estas personas suelen conseguir sus objetivos y resuelven conflictos de forma adecuada. Su autoestima se ve fortalecida, resultan atractivos a los demás y consiguen mantener relaciones más profundas y duraderas.

    Esta conducta se puede aprender y entrenar.

 

Subido el 19/03/2013 por:

Mónica Manrique
Mónica Manrique

Psicóloga. Especialista en terapias dentro del ámbito familiar. Soluciones simples en pocas sesiones.

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